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Depilación láser y tatuajes: ¿son compatibles?

Los tatuajes constituyen un valioso recurso para definir la identidad y desarrollar la expresión corporal. Constituyen símbolos de creencias o ideas y permiten comunicarlas, proporcionando un sentido de pertenencia. En la actualidad, como sucedía en otras épocas y civilizaciones, se utilizan profusamente, razón por la que conviene conocer la relación entre la depilación láser y los tatuajes.

La depilación láser y los tatuajes, ¿son totalmente compatibles?

Esta interrogante tiene dos respuestas distintas, porque no es lo mismo tatuar en la piel depilada, que aplicar luz láser sobre un tatuaje preexistente. En términos generales, y teniendo siempre en cuenta nuestras recomendaciones y las del tatuador, es posible realizar ambas cosas sin problemas.

¿Es posible tatuar sobre la piel depilada?

Someterte al proceso de depilación definitiva antes de tatuarte es lo más conveniente, ya que, si se ha eliminado el vello, luego no tendrás que preocuparte porque el tatuaje quede cubierto debido a su crecimiento. Además, la tarea del tatuador resulta más sencilla si no existe pilosidad, y su labor dará mejores resultados.

Respecto al láser, los tatuajes y sus cuidados, en este caso es necesario cumplir con las medidas habituales, que recomendamos siempre y que en cualquier caso garantizan el éxito de la depilación permanente. Es indispensable hidratar profundamente la piel tratada con láser, exfoliarla y protegerla del sol.

Hay una precaución adicional, que es dejar pasar varias semanas, mejor dos meses, entre la última sesión de depilación y el tatuaje. La razón es que debes dar un tiempo para que la piel se recupere completamente y asegurarte además de que el vello no va a volver a salir.

Depilar la piel tatuada

En el caso opuesto, cuando quieras depilar una zona que ya tiene un tatuaje, la situación cambia radicalmente. Existen varios riesgos del láser en los tatuajes, que se deben en buena parte a la presencia de los pigmentos utilizados en este arte corporal. Durante el procedimiento se hacen perforaciones en la epidermis utilizando agujas, con las que se depositan diferentes tipos de sustancias en la dermis. 

El láser funciona por contraste de colores, y la energía lumínica es absorbida por las áreas que tienen más color. Cuando la piel está tatuada, la energía lumínica puede incidir sobre los tejidos de la dermis, donde están los pigmentos que forman el tatuaje, con dos posibles consecuencias:

  • Que los tintes utilizados se quemen, distorsionando o incluso borrando el tatuaje, especialmente las zonas en las que se aplicaron colores.
  • Que la concentración de la luz láser en una zona dérmica amplia caliente la piel, ocasionando inflamación, manchas o lesiones.

Por estas razones, no recomendamos realizar la depilación definitiva en las zonas tatuadas. Sin embargo, es perfectamente posible llevarla a cabo sin inconvenientes en otras partes del cuerpo.

¿Qué debes hacer si quieres depilar una zona con tatuajes?

A pesar de los posibles riesgos, dispones de alternativas que te permiten depilarte con seguridad, incluso con la piel tatuada. Recuerda que el láser es un método de uso frecuente para eliminar los tatuajes, por lo que la primera recomendación es cubrir la zona y evitar la depilación cerca de los tatuajes.

Existen dos maneras de proteger el tatuaje, y una de ellas es taparlo con un lápiz blanco, que bloquea la luz láser, impidiendo su penetración en la piel. La otra forma es el esparadrapo, que junto con un trozo de gasa se fija sobre la zona tatuada. La depilación puede realizarse entonces en la zona circundante, sin afectar el área protegida.

Después de terminar las sesiones de depilación láser, el vello seguirá creciendo en la zona tatuada. Lo indicado es emplear otro método, como la cera, la cuchilla o una crema depilatoria, para eliminarlo.

¿Cuánto hay que esperar para la depilación después de tatuarse?

A pesar de ser un arte muy valorado en la actualidad, tatuarse no deja de ser una agresión para la piel. Se emplean agujas que penetran buena parte de su espesor, a una velocidad de entre 80 y 150 veces por segundo, y se depositan pigmentos que son sustancias extrañas al organismo. La cicatrización completa de un tatuaje pasa por dos etapas:

  • Inflamación e hinchazón, con formación de moretones y una costra, lo que sucede entre 3 y 5 días después del procedimiento.
  • Sequedad, descamación y prurito en la zona tatuada, hasta que se desprenda la costra, lo que tarda aproximadamente 2 semanas.

Estos lapsos son una estimación, ya que pueden ser más o menos prolongados según el tipo de tatuaje, su tamaño y ubicación. Conviene que el técnico te oriente acerca de estos síntomas y su duración. 

Respecto a la depilación láser, lo más conveniente es que dejes pasar al menos 2 semanas más, de forma tal que te asegures que el tatuaje ha cicatrizado completamente, en especial en la zona más profunda, la dermis. Es la mejor manera de prevenir los riesgos del láser en los tatuajes.

Existe una infinidad de procedimientos que se realizan sobre la piel con el objetivo de embellecerla, y puedes beneficiarte de muchos de ellos. En el caso de la depilación láser y los tatuajes solo debes observar ciertas precauciones, gracias a las que son compatibles casi siempre.

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