Aplicar la depilación láser con vitíligo es una situación que conlleva ciertas limitaciones. Esta enfermedad produce áreas cutáneas de hipopigmentación, lo que tiene repercusión en la efectividad y la seguridad del tratamiento de eliminación del vello no deseado. Vamos a revisar algunos aspectos relevantes que tienen que ver con este tema.
¿Qué es el vitíligo?
Se trata de una enfermedad cutánea crónica, no contagiosa, en la que el sistema inmune ataca a los melanocitos, las células encargadas de la producción de melanina, y los destruye. La consecuencia es que el pigmento no existe en las áreas afectadas, y se presentan manchas de piel muy blanca. Además, el color también desaparece en el pelo, las pestañas, las cejas o la barba, así como en las mucosas.
Otro aspecto que te puede interesar es la diferencia entre el vitíligo activo e inactivo. En el primer caso, las manchas hipocrómicas crecen y aparecen otras nuevas. En el segundo, las lesiones permanecen estables, sin modificaciones. Algunos factores pueden hacer que las áreas de hipopigmentación progresen, entre los que encontramos el estrés, los traumatismos, los cortes y las quemaduras.
Ambos tipos, activo e inactivo, pueden tratarse con el objetivo de proporcionar a la piel un color más uniforme. Existen muchos recursos terapéuticos disponibles, que son distintos para cada uno. Por otra parte, la repigmentación de las manchas blancas se produce de una forma muy lenta, y se basa muchas veces en la presencia de melanocitos residuales, lo que se conoce como reserva.
¿Qué ocurre en la depilación láser con vitíligo?
En la piel con vitíligo, por sus características, se generan situaciones relacionadas con la efectividad o la seguridad del tratamiento que no se presentan cuando aplicamos la depilación láser en la piel sana. Por eso, una de las recomendaciones más importantes es consultar con un dermatólogo antes de iniciar la depilación. Entre las situaciones que pueden presentarse figuran las siguientes:
- Los medicamentos utilizados en el tratamiento para el vitíligo pueden ser incompatibles con el láser. Es posible que aparezcan reacciones de fotosensibilidad.
- Las áreas despigmentadas son más sensibles al calor generado por el láser, ya que la falta de melanina impide que se disipe. El resultado puede ser que la piel se lesione.
- La reacción térmica del láser puede activar el proceso de despigmentación, extendiendo las manchas.
- Se ha descrito para el vitíligo el Fenómeno de Koebner: los traumatismos (como el calor) generan lesiones de la enfermedad en zonas previamente sanas.
- La luz láser funciona al concentrarse en la melanina del folículo para inactivarlo: al faltar este pigmento, se reduce la efectividad del tratamiento.
- El calor del láser que no se ha disipado puede dañar la reserva de melanocitos de la zona, que es un factor esencial para el tratamiento de repigmentación del vitíligo.
Láser y vitíligo: ¿cuáles son los riesgos potenciales?
Si procedemos a aplicar el tratamiento de supresión del vello no deseado cuando existe esta enfermedad, existen varios inconvenientes potenciales. Vamos a resumir los riesgos del láser y vitíligo de la siguiente manera:
- Una baja efectividad del tratamiento.
- Posibilidad de producir lesiones por calor en la piel.
- Interacción con medicamentos para tratar las manchas hipocrómicas.
- Destrucción de la reserva de melanocitos.
- Que se reactive la despigmentación, o aparezcan manchas nuevas.
Teniendo en cuenta lo anterior, las contraindicaciones de la depilación láser con vitíligo más relevantes son dos: que el láser se aplique directamente sobre las manchas hipopigmentadas o que estemos en presencia de un vitíligo activo. En estos casos es desaconsejable el tratamiento, porque los riesgos descritos son mucho mayores.
El vitíligo y la depilación segura
Como mencionamos más arriba, es imprescindible una evaluación previa por un especialista en dermatología antes de iniciar el tratamiento de depilación. Este profesional sanitario decidirá si conviene aplicar el tratamiento láser y bajo qué condiciones, o si está contraindicado.
El vitíligo y la depilación segura son posibles, siempre y cuando se aplique solo en las áreas sin manchas hipocrómicas y en los casos en que la enfermedad esté en fase inactiva. Además, es preciso tener en cuenta las precauciones que mencionamos a continuación.
La selección y la adecuación del equipo a utilizar es un aspecto crucial. Hay que ajustar cuidadosamente ciertos parámetros, como la potencia del láser, la frecuencia de los pulsos y su duración, para evitar el calentamiento de la piel.
En cuanto a los cuidados antes y después de cada sesión, conviene hidratar con frecuencia la zona a depilar, profundamente y durante varios días. Evitar la exposición directa a la luz solar es vital y el empleo de un protector FPS 50+ es indispensable en las zonas depiladas. Es preciso suprimir productos tales como perfumes, retinol y cremas exfoliantes o anticelulíticas durante el tratamiento, que puedan resultar agresivos para la piel.
Una precaución conveniente es realizar una pequeña prueba, aplicando el láser en un área reducida. Después, hay que monitorear la aparición de posibles reacciones durante varios días.La depilación láser con vitíligo es posible, siempre y cuando exista una evaluación previa por parte de un especialista en dermatología y el tratamiento se lleve a cabo bajo las recomendaciones que hemos mencionado. Recuerda que la salud de la piel es siempre lo principal.


